Dónde están mis reposacabezas?

Para éste y para futuros blogs es importante que os presente a "Felipe B". "Él" es mi otro yo. Como todos sabéis, hago deporte prácticamente todos los días, esto tiene muchísimas ventajas, pero también conlleva un estado de deshidratación todas las noches que, si no se cura con un litro y pico de agua y una buena cena, provoca un aumento exagerado de los efectos del alcohol. Es por ello que muchas noches de juerga no recuerdo mucho de lo que hago ni digo, en estas fases, se puede decir que yo dejo de ser yo y me convierto en "Felipe B", y lo digo así porque cuando me hablan de todo eso que hago y digo, me resulta exactamente igual que si me hablasen de otra persona. La única y "pequeña" diferencia es que esa otra persona soy yo aunque no me recuerde. A veces "Felipe B" es gracioso, otras veces me hace quedar mal lanzando botellas a las multitudes en San Fermín, otras veces me putea aparcando mi coche en sitios raros para obligarme a buscarlo al día siguiente e incluso alguna vez se ha pasado de sincero contando infidelidades a las personas menos indicadas. Últimamente, y gracias a Dios, no permito que aparezca y, cuando lo hace, simplemente le da por quedarse dormido por ahí. Aunque muchos ya conociais a este cuirioso personajillo, yo creo que merecía una presentación para poder contar la historia, o el enigma, que viene ahora. Ahí va:Alguno de vosotros pensaba que no me podía pasar nada más en esta estupenda ciudad? No seáis ilusos. Los maleantes malagueños no son tipos sencillos, tienen mucha imaginación y siempre te pueden sorprender con su vena creativa cuando se trata de robar. Robar un Radio CD? Eso está muy visto. Robar un móvil? Anda ya, no seas simplón! La sustracción de bienes ajenos aquí es un aaaaaarte, no sólo se trata de mangar, hay que hacerlo con clase. Hay que innovar cada día para que los pobres hombres como yo siempre tengamos algo que contar en nuestro blog.El Viernes a la noche dejé mi coche aparcado en un barrio como todos los de Málaga, un barrio chungo, mi barrio. Cerré el coche como siempre que me acuerdo -en esta ciudad siempre me acuerdo de cerrarlo- y me fui a casa. A la mañana siguiente me levanté temprano porque había quedado para ir a escalar con un amigo y me fui a coger el coche sin miedo a encontrarme nada raro ya que, como la memoria que mejor me funciona es la memoria a corto plazo, ya me había olvidado de todo lo que me pasó por aquí.Desde lejos abrí el coche con el mandito, las luces parpadearon con lo cual el coche se estaba abriendo. Qué quiere decir esto? Pues que lo había dejado cerrado, eso está bien. Entro en el coche, lo arranco medio dormido y de repente me moy cuenta de que... no tiene reposacabezas! Compruebo que no hay ningún cristal roto por el cual pudieran entrar. Salgo del coche para ver si hay alguna cerradura forzada. Todo está en orden. Lo abro y cierro con el mando varias veces. Por qué hice esto? Pues ni puta idea, soluciones desesperadas en situaciones desesperadas. Me vuelvo a meter en el coche y, sentadito, me pongo a pensar: "el coche estaba cerrado cuando lo cogí, no hay ninguna cerradura forzada -al menos en apariencia- y no hay ningún cristal roto por el que pudieran entrar; quiere decir esto que abrieron el coche, entraron, me robaron los reposacabezas, dejaron dentro del coche todo lo demás (mi Pionner, unos Cds y mucho polvo sobre el salpicadero) y se tomaron la molestia de cerrármelo después?". Todo esto era absurdo; en ese momento caí en la cuenta.Todo aquello era absurdo y... todo el mundo sabe que cuando nos encontramos con un acto absurdo nunca puede faltar un personaje, una parte de mí que cada día me resulta más entrañable. Sí, sé que lo estáis pensando, ese personaje es Felipe B! Jaaaaaaaaaaaajajajajajajajajaja! Jaaaaaaaaaaajajajaja! Felipe B entró en mi coche de madrugada y escondió los reposacabezas para gastarme una broma! Qué perro! Seguro que fue él! Inmediatamente después de ese pensamiento me puse a buscar como un loco por el coche; miré debajo de los asientos, miré en el maletero e incluso abrí el capó para ver si los había escondido al lado del motor. Pero todo esto sí que fue absurdo porque la noche anterior no había salido. Me quedé en casa con mi compi reflexivo (Juanje) jugando al ordenador y hablando de lo bella que es la vida. Por tanto, "Felipe B" no había estado allí. Hay que joderse! Mira que estaba dormido esa mañana que ya no me acordaba de que la noche anterior no había bebido. Bueno, sí, me había tomado con Juanje alguna cervecilla y también es cierto que ese día me había pegado un tute deportivo salvaje, pero no era posible que me hubiese levantado para esconderme los reposacabezas a mí mismo. Estaba claro que la idea era tonta y había sido provocada por el sueño que tenía, en ese momento incluso me planteé si sería bueno ir a escalar con tanto sueño.
Recordé que mi otro compi se había ido de juerga la noche anterior, habría sido él? Le habría dado por gastarme la bromilla? No me encajaba que Antonio (con lo que le gusta dormir) hubiese llegado a las tantas y, antes de meterse en cama, se hubiese tomado la molestia de subir a casa a cogerme las llaves del coche para luego ponerse a buscarlo por la calle y hacer la travesura. Nada encajaba. Salí otra vez, comprobé absurdamente que el mando abría y cerraba, miré debajo del coche por si estaban allí los putos reposacabezas y di unas cuantas vueltas con las manos en los bolsillos. Con tanta tontería, al pobre de mi colega escalador le hice esperar, llegué tarde.Le encontráis sentido a todo esto? Dónde están los reposacabezas? Los robaron y luego tuvieron el detalle de cerrarme el coche otra vez? Será que "Felipe B" está empezando a aparecer espontáneamente cuando duermo? Mi compañero me habrá gastado la broma y me lo sigue negando? Será una estrategia de Peugeot por la que los reposacabezas se autodestruyen para que tengas que comprar otros? Habrán salido volando en algún frenazo sin darme cuenta? Tendré el coche tan lleno de mierda que se los habrán comido los ácaros que viven en la manta de polvo que tiene el salpicadero? Sinceramente, creo que los delincuentes malagueños me han cogido cariño y ya no me roban, ahora me gastan coñas!Bueno, en cualquier caso y como siempre, esto tiene cosas muy positivas. Lo primero es que este barrio está mucho mejor que el anterior ya que ahora en lugar de destrozarme la puerta de casa a hachazos para matarme, me abren limpiamente la puerta del coche para robarme cosas inútiles (para qué querrían unos reposacabezas?) y luego me la vuelven a cerrar. Y lo segundo, y mucho más importante, es que he descubierto que mi coche está mucho más bonito sin ese par de zurullos encima de los asientos! Yuhuuuuuuuuuuuuuu! De verdad, ahora tiene una línea mucho más estilizada, lo digo en serio, si es que hasta parece más largo, lo digo muy en serio. Es más, si tenéis un peugeot 206 CC, no lo dudéis, sacadle el reposacabezas, que moooooooooooooooola! Os quiero tíoooooooooos!!!! Hasta la próxima!
Gracias Hachaman.
Os lo dije, ya os lo dije, esta historia iba a tener un resultado positivo. Bueno, antes de seguir contando, me gustaría excusarme por haber tardado tanto en actualizar el blog, pero como seguramente imagináis, no he tenido casa ni tiempo para hacerlo. Después de haber salido como un foguete de mi anterior piso, he estado vagando como un perro rabioso. Hace dos semanas -exactamente hoy- "Hachaman" nos nominó para abandonar el bloque y todo ello trajo como consecuencia una serie de hechos con un bonito final. Un final por el cual tengo que decir con enorme firmeza: "Gracias Hachaman". Ahora lo veréis.Buscar piso en Málaga es tan jodido como buscar piso en cualquier otra ciudad de más de medio millón de habitantes. Lo primero que hay que hacer es comprar el "Segunda Mano", un periódico lleno de sabrosos anuncios, un periódico que la gente llega a robar antes de su llegada a los kioscos para poder llamar a los anunciantes de pisos antes que nadie. Pues eso, compramos el susodicho diario y nos pusimos a buscar.
Buscábamos algo así como "Se alquila refugio antinuclear, 3 dormitorios, comunidad incluída, botiquín de primeros auxilios y kit antihachazos. Plaza de garaje y arsenal opcionales". Pero por más que miramos, lo único similar que encontramos fue un anuncio que resaltaba que la vivienda disponía de una puerta blindada! Cómo?! Puerta blindada?! Es una señal! Éste es nuestro piso! No nos interesaba la zona ni el precio, pero tenía puerta blindada! Menos mal que, en un éxtasis de cordura, descartamos ese piso y nos decantamos por: "Capuchinos. Ático-duplex de 3 dormitorios. Terraza 80m2. Nueva construcción. 570€ comunidad incluída" Esa fue la primera llamada. Resultó ser una agencia inmobiliaria. Los que buscasteis piso alguna vez, ya sabéis de qué va esto. Las inmobiliarias anuncian sus pisos en los periódicos como si fuesen propietarios y luego, cuando alquilas el piso, tienes que pagarle una mensualidad más a los perros de la agencia en concepto de "comisión". Qué guarros! Pero el caso es que el piso pintaba tan bien que nos la traía floja lo de la comisión. La cuestión era que no nos lo podían enseñar hasta el Lunes de la semana siguiente.
Ese Viernes aprovechamos para ver otros pisos, pero no había nada decente. Uno parecía sacado del convento de las hijas de la Magdalena -con crucifijo sobre la cama incluído. Otro era algo así como mil casas en una; cada habitación era tan grande como una casa entera, pero era tan feo que ni el decorador más gay de Chueca sería capaz de dejarlo presentable, daban ganas de llamar a nuestro querido exvecino para que hiciese unas "reformillas" a hachazo limpio. Además, al salir del ascensor, intentando darle un susto de coña a mis compis, le metí un tortazo en la mano a la pobre chica encargada de enseñarnos el piso y las llaves que sostenía salieron despedidas por el portal, que también era gigantesco. La mujer dijo "jeje" cuando su llavero voló por los aires, pero seguro que en ese momento dudó de mi salud mental. Vaya por Dios! Si es que no se me puede llevar a ningún lado! Todo apuntaba a que teníamos que esperar por el piso de Capuchinos.
Llega el Lunes, llamo a Vanesa la inmobiliaria y me dice que no nos puede enseñar el piso hasta el Martes, que el anterior inquilino todavía no lo ha desalojado. Qué desilusión! Cago en la leche! Pero bueno, tenemos donde vivir (Elena, gracias otra vez) y seguro que el piso está bien. Esperaremos hasta el Martes antes de ponernos a buscar más.
Llega el Martes, vuelvo a llamar a Vanessa babeando por el piso que, de tanto esperar, cada vez parecía más incalcanzable y me dice la chica que nanai de nai, que hay que esperar hasta el Miércoles, que el inquilino todavía no se va. El asunto empezaba a mosquear, estábamos pasando de mirar otros pisos por el puto ático de Capuchinos y, a lo mejor, llegado el momento nos podrían decir que no nos lo alquilaban porque éramos demasiado guapos, o demasiado feos, o demasiado jóvenes, o demasiado viejos. Las inmobiliarias son así. Así que intenté descubrir si había alguien más, interesado por el piso, que pudiese ser más interesante, o prioritario que nosotros. Me dijo que había más gente interesada pero que nosotros éramos los primeros. "Me lo prometes?" -le dije- "Siiiiiiiiiiiiiiiiii" -me respondió mientras pensaba en lo pesado que soy.
Llega el Miércoles, Vanesa no me llama. La vuelvo a llamar, con el orgullo en el culo, implorando que nos enseñe el piso. Vanesaaaaaaaaaa! Queremos ver el piso! No queremos quedarnos en la calle! Hay un loco con un hacha que me quiere mataaaaaaaaar! Me promete que el Jueves el piso queda libre seguro y que me lo enseña.
Llega el Jueves y no pienso en Vanesa. Por qué? Pues porque el Jueves pasaba algo más importante! El juicio! Redios! Me iba a encontrar con Hachaman, que Dios me ampare! Qué medo! Llego a los juzgados malagueños una hora y media antes de tiempo, la citación la había mirado el día que me la dieron -una semana antes- y, como la perdí dos horas más tarde, no pude volver a comprobar la hora del juicio. Soy lo peor.Cuando llego, pregunto en uno de los mil mostradores que había por allí y me dicen que me tengo que presentar en el juzgado de instrucción nº13 a las 11 y media. Perfecto! Tengo una hora y pico para hacer Sudokus, como siempre que voy a los juzgados malagueños. A las 11 y cuarto me voy a donde se supone que está el nº13 y, según llego, me dice un yonqui que había por allí que lo habían cambiado de sitio, que ahora estaba en el patio de fuera. Voy al patio de fuera y un par de policías que había por allí me dice que justamente ese día, el 13 estaba en el patio de dentro por no sé qué reforma. Me voy corriendo al patio de dentro, vuelvo a hacer la cola del detector de metales, tardo más de la cuenta y llego por fin al nº 13!! A las 11:32!! Y con quién me encuentro? Con la vecina de abajo! Con Mamhachaman! Llevaba 17 kilos de maquillaje, me dijo que éramos muy "apañaos" pero que a ella le costaba mucho dormir, que se pasaba todo el día en casa, que su "niño" (hachaman) nunca le haría daño a una mosca (yo pensé: a una mosca no pero a una puerta sí, eh? guarrilla), que su marido había muerto en Zaragoza hace 30 años, que nunca había tenido vecinos en el piso de arriba... Yo le dije que tenía que hacer deporte y buscarse algún hobby: "Señora! Así no se puede vivir!". Pero bueno, se lo dije con mucho cariño, con mucha mano izquierda. Me sorprendió lo bien que se les da a los locos aparentar que estar cuerdos. Pero el tema es que con tanta conversación con la señora, el tiempo había pasado y no me habían llamado para el juicio. Y justo cuando pienso esto sale un funcionario y me dice que, como había llegado tarde y era un juicio rápido, ya no podía participar. Pero daba igual, sólo tenía que firmar un papel que me dio. Me dispongo a irme y... aparece Hachaman! Y qué me dice? Pues me dice con cara compungida: "Lo siento". Yo le dije que también lo sentía, me dio hasta pena; es una lástima que la gente a los 30 años todavía no sea capaz de controlar sus calentones. Pero bueno, qué pasa? Ya os habéis olvidado de Vanesa?
Lo primero que hice cuando salí del juzgado fue llamar a Vanesa y, por fin, me dice que nos enseña el piso a la tarde. Y así fue, nos enseñó el piso, en ese mismo momento le dijimos que nos lo quedábamos y el resultado lo podéis ver en éste vídeo: http://es.geocities.com/felipe_moure/casaPolludaConMusica.avi . Se ve un poco oscuro porque lo grabé al atardecer y además lo hice con mi cámara de fotos que tampoco es demasiada buena cosa para los vídeos. Pero, eso sí, le puse música ;) Ah! Por cierto, ya está subida al blog la foto de la puerta con los hachazos.Una cosa más para los novatillos de los ordenadores, si no podéis ver el vídeo es porque necesitáis bajaros el codec de DivX, lo encontraréis en www.divx.com. Ya veréis qué pisazo! Hasta pronto! Os quieroooo, tíooooooooooos!!!!